miércoles, 21 de diciembre de 2011

Contaminación sin control en el puerto de Pasaia

Un muy intersante artículo publicado en HIRIAN


P asaia se resiste a respetar el medio y la salud de las personas, mientras otros puertos del Estado aportan recursos para cumplir la ley

 “POLÍTICA AMBIENTAL CERO”

EVA DOMINGO. Un operario se esfuerza en sus tareas en el puerto de Pasaia, envuelto en una nube de polvo de chatarra. No utiliza mascarilla. Una grúa descarga directamente en el muelle el material de un barco y su pala, que no cierra bien, deja durante la maniobra un reguero de material en el camino. Hoy no se están utilizando los aspersores o chorros de agua que buscan minimizar el impacto ambiental de las montañas de chatarra. Cuando sí funcionan, son a todas luces insuficientes.

La contaminación del aire está garantizada en un puerto que descarga estos y otros materiales al aire libre y que no dispone de las tolvas dotadas de potentes aspiradores que la tecnología actual permite. En estas condiciones, los trabajadores están acostumbrados a respirar aire sucio y la población que vive en el entorno a observar cómo se elevan sobre el puerto nubes de partículas en suspensión.

La carencia de medios destinados a corregir el impacto de la actividad portuaria no acaba aquí. José Manuel Cortizo, delegado de riesgos laborales del sindicato CCOO, afirma que, a falta de alcantarillado, es una práctica habitual en este puerto el manguerazo que lanza directamente a la bahía suciedad de diverso origen depositada en los muelles. Resulta lamentable contemplar el pequeño vehículo barredor que, incapaz de absorber el polvo que no ha acabado en el agua, lo remueve y lo traslada de un punto a otro, dando origen a nuevos focos de porquería. Pese a este panorama (o tal vez por ello), en Pasaia, recuerda Cortizo, no existe ningún medidor de la calidad del aire y del agua. Y las descargas se realizan aun en los casos en que las condiciones del viento pudieran desaconsejarlo.