domingo, 19 de marzo de 2017

¿Derogar la Ley Mordaza para volver a la Ley Corcuera? (Empar Pablo y Ramón Górriz)

"Se equivoca el PSOE si su propuesta de ley pretende apoyarse en la llamada Ley Corcuera, porque estaríamos reforzando la interpretación autoritaria de la norma con el claro objetivo de limitar, dificultar e impedir el ejercicio democrático de derechos constitucionales"

publicado en "Nueva Tribuna"
En un tiempo de crisis económica, social e institucional y de creciente indignación ciudadana ante un aumento de la desigualdad, el Gobierno del PP impuso una demoledora reforma laboral, aprobó una reforma del Código Penal que criminalizaba la actividad social y sindical, y presentó una ley de Seguridad Ciudadana que limitaba el derecho fundamental de manifestación y reunión relativizando los principios de legalidad y seguridad jurídica, y debilitando el estado de derecho y las libertades democráticas, con efectos claramente contrarios a la Constitución. Denunciamos reiteradamente que en la práctica, esa regulación, convertiría un conflicto laboral y/o social en un conflicto de orden público.
Pusimos en marcha una campaña sindical en defensa de los derechos y libertades democráticas, de manera singular, el que nos afecta más directamente, como es el derecho constitucional de huelga. Un importante despliegue de iniciativas a nivel nacional, europeo e internacional, de la infor­mación y sensibilización, movilización, alianzas con organizaciones sociales y políticas, coordinación jurídica y segui­miento de los casos, actuaciones ante todas las instancias posibles, mociones en ayuntamientos, presión y denuncia pública, difusión en redes sociales… Conviene recordar que más de 300 sindicalistas han sido procesados o están pendientes de procesos penales y/o administrativos, por ejercer el derecho de huelga. Algunos han sido absueltos, otros condenados.
Casi la totalidad de los partidos políticos se comprometieron a derogar la llamada ley mordaza, y particularmente el artículo 315.3 del Código Penal, en periodo electoral.
En pocos días se debatirá en el Congreso de los Diputados la toma en consideración de la proposición de Ley Orgánica sobre protección de la seguridad ciudadana y derogación de la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, presentada por el Grupo Parlamentario Socialista. CCOO saluda, claro está, la posibilidad de proceder a la derogación de Ley Mordaza, pero se equivoca el PSOE si la nueva proposición de Ley pretende apoyarse en la ley Orgánica 1/1992, la llamada Ley Corcuera, porque estaríamos reforzando la interpretación autoritaria de la norma con el claro objetivo de limitar, dificultar y/o impedir el ejercicio democrático de derechos constitucionales.
El tratamiento de la seguridad ciudadana y la protección de los derechos es, en la propuesta socialista, marcadamente insuficiente y tiene una visión casi exclusiva y peligrosamente orientada a la intervención policial. Por si fuera poco, el régimen sancionador incorpora una notable inseguridad jurídica, en buena parte de las infracciones que contempla y sobre todo, en los criterios de graduación, que pueden llegar a superar la cifra de 600.000 euros.
CCOO ha venido insistiendo en la necesidad de incorporar un principio preventivo mucho más intenso, y en el ámbito sancionador, garantizar la independencia, la preservación de los principios de culpabilidad y proporcionalidad, evitar los efectos particularmente nocivos de las sanciones a las personas con escasa capacidad económica, y el pleno, efectivo y accesible control judicial.
La derogación de la Ley Mordaza implicará sin duda un cambio positivo en nuestra legislación, y la supresión de toda una serie de medidas que son exorbitantes y particularmente restrictivas de los derechos de participación ciudadana. Igualmente se pondría fin a la denunciada práctica implantada de legalizar las llamadas devoluciones en caliente de inmigrantes en Ceuta y Melilla.
Por último decir, que una ley de seguridad ciudadana debería asentarse en el más amplio consenso para dar seguridad a una materia que desarrolla el modelo de libertades en nuestro país. CCOO, como múltiples organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos, nos hemos propuesto combatir estas legislaciones autoritarias que buscan la resignación y el miedo de la ciudadanía. La movilización es necesaria, la que compartimos en las calles, y la que día a día libramos los sindicatos en los centros de trabajo para resolver conflictos laborales, protestar por las deficientes condiciones de trabajo, o para mejorar los derechos laborales. 
Por eso, convertir la indignación y la protesta en propuesta política o sindical y canalizar sus reivindicaciones y demandas, es y debe ser tarea permanente de las organizaciones democráticas. En ese sentido, CCOO trabajará a fin de que la Ley Mordaza sea definitivamente derogada y aprovechará el debate parlamentario para contribuir a una nueva ley que sea garantía firme de derechos en una sociedad democrática.