miércoles, 28 de junio de 2017

Pablo Iglesias acusa al Rey de ser "equidistante" entre "los defensores de la democracia y los de la dictadura"

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha cargado contra el discurso pronunciado por el Rey Felipe VI en los actos de celebración del 40 aniversario de las primeras elecciones tras la dictadura. Iglesias ha echado en cara al Jefe del Estado que "establezca equidistancia entre los que luchaban contra la democracia y los que defendían la dictadura". "No ha sido un discurso de todos", ha añadido.



"No ha estado a la altura del momento", ha dicho Iglesias sobre un discurso en el que, ha insistido, se equipara "a los demócratas y a los que no lo eran". El líder de Podemos cree que esta era una ocasión adecuada para dar más visibilidad a las víctimas del franquismo. Por eso "no ha sido aceptable".

Iglesias ha valorado que que el Rey no es consciente de la "situación actual". A su juicio, la idea de España "va más allá de la monarquía y es plurinacional", algo que ha echado de menos en su discurso.

Garzón: "Hoy soy más republicano que ayer"

El coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Alberto Garzón, ha tachado este miércoles de "terrible" el discurso pronunciado por el Rey, el "ciudadano Felipe de Borbón", en el homenaje que las Cortes han rendido a los diputados constituyentes con motivo del 40 aniversario de las primeras elecciones tras la dictadura, informa Europa Press.

"Hoy soy más republicano que ayer", ha manifestado Garzón en uno de los comentarios que ha 'colgado' en su cuenta personal de Twitter, que ha recogido Europa Press, a propósito del desarrollo de esta ceremonia y de las palabras del jefe del Estado

"Luis es fuerte" (Cristina Pardo)

El extesorero del PP ha protagonizado en el Congreso una de las mayores tomaduras de pelo de la historia reciente. Luis Bárcenas compareció este lunes en la comisión de investigación sobre la financiación del PP con una actitud sorprendentemente altiva, a pesar de la poca dignidad que, en mi opinión, le queda ya. Mucho se ha escrito sobre él desde el día que decidió salir del armario con sus papeles manuscritos sobre los movimientos internos de dinero negro. Sin embargo, y aun a riesgo de ser reiterativos, conviene recordar algunas cosas para que no parezca lo que no es.

Bárcenas, en un primer momento, negó la autenticidad de las anotaciones contables. El juzgado incluso tuvo que proceder a realizar una prueba caligráfica. En un momento determinado, cuando el PP dejó de lado al extesorero, él decidió cambiar su versión y admitir la autoría de la contabilidad B. Es más, llegó a decir públicamente cosas como que Rajoy estaba absolutamente al tanto de los tejemanejes y cosas como «es mi mano la que entrega el sobre a la señora De Cospedal». A partir de ahí, el PP empezó a tildarle de «delincuente» y «mentiroso». «Me da un asco que no le puedo ni ver», explicaba un Javier Maroto enfurecido. En Génova empezaron a deslizar incluso la idea de que Bárcenas había amasado su fortuna a costa de robar al partido. Robar al partido. Eran los tiempos de la prisión, aquella época funesta del SMS que demostraba que Rajoy le había apoyado cuando ya se sabía que tenía dinero en Suiza.
Pero un día Bárcenas salió a la calle y la verborrea de los primeros días reafirmándose en su versión dio paso a un silencio espeso. El silencio espeso dio paso a un perfil bajo en sede judicial, que le llevó, por ejemplo, a intentar cerrar la causa del borrado de sus discos duros. Y la estrategia de no agresión fue incluso audible cuando el extesorero declaró que le parecía un despropósito que Rajoy tuviera que declarar como testigo en el caso Gürtel. Se ve que, en este momento procesal, Luis se ha olvidado de que él mismo le señaló. Y para el PP, Luis dejó hace algún tiempo de ser, al menos públicamente, el típico delincuente mentiroso que da asco para ser simplemente un hombre a la espera de juicio con el que ya no se pierde ni medio minuto.

OPACIDAD Y CINISMO DEL PP

Y así llegamos a este pasado lunes, cuando Bárcenas compareció en el Congreso en una comisión pactada por el PP y Ciudadanos. El extesorero no quiso hablar apenas. Está en su derecho. Pero lo poco que dijo, negándose a sí mismo, evidencia que es un mentiroso. Y el PP, renunciando a interrogar a aquel delincuente que les robó el dinero, demuestra una opacidad y un cinismo que supera todos los niveles –ya de por sí altos– de lo bochornoso.
publicado en "El Periódico"

Pablo Iglesias pide "limpiar las instituciones" de "tipos oscuros" como Villarejo o Martin Villa

 
 
Este miércoles, antes de participar en un acto de homenaje en la Cámara Baja a represaliados por la dictadura y luchadores antifranquistas, el líder de Podemos ha pedido luchar contra la impunidad de personajes como el exministro franquista Martin Villa, o el comisario José Manuel Villarejo Pérez. Iglesias pide "limpiar las instituciones" de "tipos oscuros" como Villarejo o Villa.
 
Así se ha expresado el líder de Podemos este miércoles, en un desayuno informativo convocado por Europa Press en el hotel Hesperia de Madrid, donde, además, ha asegurado que España no es "solamente el Estado español" y "no es sólo la Monarquía, ni mucho menos".
"Quien identifica España con un Estado asociado a un significante como la Monarquía no entiende lo que es España", ha dicho Iglesias. "España es una realidad plurinacional enorme y compleja donde conviven diferentes identidades, estilos y diferentes naciones", ha añadido.
 
El líder de Podemos también ha arremetido contra la corrupción del PP. "La presencia del PP en las instituciones es una amenaza para la democracia", ha dicho Iglesias, quien ha argumentado que España debe afrontar tres grandes desafíos.
 
ALEJANDRO LÓPEZ DE MIGUEL en "Público"
 

martes, 27 de junio de 2017

1 de Julio: En Errenteria se volverá la puesta en libertad de Aitzol Gogorza

Este próximo sábado, 1 de julio,  se volverá a pedir en Errenteria la puesta en libertad de Aitzol Gogorza, actualmente preso y en grave estado de salud como se reconoce desde diversos estamentos oficiales.
 
 
 
El acto tendrá lugar a las 18h en la Alameda de Errenteria. Para las personas convocantes del acto de este sábado, Aitzol Gogorza  "debería estar en la calle" porque "padece una enfermedad grave" y porque "tendría que haberle sido computado el tiempo que permaneció en prisiones francesas".
 
También se pedirá el fin al "doble cómputo de condenas" y "tomar en consideración la norma europea que prevé descontar el tiempo permanecido en cárceles francesas" De tenerse en consideración dicha norma Aitzol  Gogorza "debería haber salido de prisión el pasado miércoles".

"Honestidad por decreto" (El Gran Wyoming)

Rajoy afirma que le gustaría pasar a la historia: “Como un hombre honesto”. Y a mí como “Marilyn Monroe”. Creo que ambos lo tenemos difícil. Yo un poco menos, en principio, pero claro, esto es sólo una opinión, y en esa sección me incluyen.


Bueno, en realidad añade algo más a su deseo: “Como un hombre honesto que supo sacar lo mejor de España y de los españoles".  La segunda parte… ya tal. Parafraseando al propio presidente, con respecto al añadido que complementa su deseo, ya tal, porque nadie le va a discutir que ha sacado lo mejor de ambos, es obvio, como analizaremos en este profundo ensayo.

Ahora bien, si Rajoy es capaz de sacar lo mejor de España y los españoles, yo voy a ser más modesto y me voy a limitar a sacar un pero: creo que lo segundo no nos lleva a lo primero. Alguien no es honesto porque saque algo bueno del otro, eso, en todo caso, le convierte en zahorí. Sería honesto si lo hiciera sin aprovecharse de ello, sin obtener un beneficio oculto, ajeno al deseo del supuesto beneficiario, y aquí entraríamos en materia de debate. Ya tal…, para nada. No demos por sabido lo que está confuso, turbio, me atrevería a decir.

Para empezar, habría que pensar un poco desde la mente neoliberal, que es como les gusta llamarse ahora, en esta era del metalenguaje y el eufemismo, a los herederos del nacionalcatolicismo. Hacen bien en colocarle el prefijo “neo” para redefinir el término, porque no creo que soportasen toda una vida de excesiva secreción gástrica que llevaría, sin duda, a la perforación de estómago, si tuvieran que sonreír asintiendo cada vez que alguien se dirigiera a ellos con el adjetivo “liberal”, que de toda vida de dios han odiado a muerte y utilizado como insulto. Para un español de verdad, “liberal” era una mezcla entre mariquita y afrancesado y, en cualquier caso, traidor a los valores que históricamente han portado los de este lado de los Pirineos. Los que nos defendieron en su día de las garras de Moscú e hicieron de nuestra patria la reserva espiritual de occidente.

Y no andan muy desencaminados. Tengamos en cuenta que “liberal” significa tolerante o indulgente referido a la persona, y favorecedor de las libertades individuales si lo aplicamos a las leyes. Así expresado, diríamos que estos señores son la antítesis de lo que afirman ser, para lo cual el neoliberalismo lleva un complemento añadido que lo sitúa en sus justos márgenes. Se definen como liberales en “economía”. Es decir, que a la hora de hacer negocios, y sólo a esa hora, reclaman a una libertad total. Como hemos visto, les gustaría que ni siquiera la policía, tampoco los jueces, estuvieran al tanto de sus asuntos. También se llaman anarquistas en la intimidad, pero para hacer lo que les cante de…, a la hora de disfrutar de su patrimonio.

En eso, exclusivamente, son liberales. Del mismo modo que el señorito calavera es capaz de incumplir los diez mandamientos de una tacada en una noche de juerga, incluso el tercero, santificarás las fiestas, si la cosa termina el domingo por la tarde y ya no se llega a la última misa, los neoliberales pueden saltar el código ético que aplican a los demás si el beneficio de la opresión que se traen entre manos lo justifica. Incluso, y aquí entra en juego su lado anarquista, venden la patria, esa entelequia que todo lo justifica, si el rédito es astronómico.

Así, volviendo al caso de Rajoy, que es el que nos trae aquí, cuando afirma sacar lo mejor de España y los españoles, ¿a qué se refiere?, ¿qué es lo mejor de España y los españoles para estos señores neoliberales del PP? Yo creo que han dado suficientes muestras de que lo que más les motiva, su fuente de inspiración, su luz y su guía, la razón, como afirman cuando creen que nadie les oye, por la que se dedican a esto de la política, no es otra cosa que la pasta. Entendiendo el dinero como fin supremo no hay que ser muy listo para entender que lo mejor que pueden sacar de España y los españoles es eso mismo, la pasta gansa. En ese sentido habría que decir: “Ya tal”. Lo han bordado. Han dejado las arcas públicas relucientes en sus fondos, a la vez que los bolsillos del personal.

Por eso decía que una cosa no llevaba a la otra. Sacar lo mejor del personal, lo único valioso a sus ojos, no convierte al señor Rajoy en un hombre honesto, más bien al contrario.

Pueden ser otras las virtudes que adornan al presidente del Gobierno, pero llega tarde y mayor para emprender la carrera hacia la honestidad. Veamos cómo define el diccionario el adjetivo “honesto”: Que actúa rectamente, cumpliendo su deber y de acuerdo con la moral, especialmente en lo referente al respeto por la propiedad ajena, la transparencia en los negocios, etc.

Con respecto a la transparencia, no vamos a recordar cómo tratan en su sede los discos duros cuando se intenta esclarecer la verdad sobre hechos de gravedad, pero no sería mucho pedir que dé la cara y explique a los españoles, a los que saca lo mejor que tienen, qué está pasando aquí, en lugar de afirmar “parece que va a llover”, que es una de las genialidades que le ríen los suyos y que suelta cuando está inspirado, para manifestar su desprecio a los periodistas que, en su afán de llevarle al huerto, le ponen los micrófonos delante de las narices con el quimérico propósito de que aclare la situación de latrocinio generalizado a la que han llevado al país los miles de casos aislados que ampara bajo su sonrisa, que semeja la de aquel que está impregnado por la ingesta de antidepresivos.

Mira el señor presidente a su entorno cuando se ve rodeado por el bosque de micrófonos de los reporteros, como las vacas miran al tren.

En esos momentos, da la impresión de que no tiene actividad cerebral y que, ayudándose de técnicas de meditación trascendental, logra un bloqueo eléctrico en el encéfalo, de modo que ni una sola de las miles de millones de sinapsis que pueblan nuestro cerebro transmite estímulo alguno. Tiene episodios crepusculares puntuales, a voluntad.

Ahora que sabemos lo que sabemos y que, por ejemplo, en el caso del señor González, expresidente y caso aislado de la Comunidad de Madrid, se gastaron decenas de miles de euros de dinero público, por supuesto, eso ya tal, en mejorar la reputación del susodicho, así como evitar la aparición de hechos negativos en el buscador de internet de turno cuando se introducía su nombre, podemos afirmar que Rajoy no debería perder la esperanza, tal vez tenga lo de pasar a la posteridad como un hombre honesto más fácil de lo que se podría pensar.

La historia ya no está en las enciclopedias sino en la red. Una red que todos pueden editar, y que todos pueden reventar con datos que conviertan en un bosque impenetrable lo que antes era un espacio de recreo y consulta. Las fechorías colectivas también se pueden tapar bajo toneladas de casos aislados, de informaciones compradas que impiden llegar al fondo de la cuestión. Es lo que hicieron desde El Mundo con el 11M sacando día tras día durante dos años, prácticamente, una portada diaria de elucubraciones y conspiranoia al servicio de las tesis de Aznar y sus huestes que, como sabemos, intentaron utilizar los cuerpos de los muertos en el atentado para ganar las elecciones. El papelón de Acebes pasará a la historia de la ignominia universal o, tal vez, a la de la honestidad, no se sabe. Si alguien tuviera que escribir una tesis sobre el tema dentro de unos años, la “teoría de la conspiración” arrasaría. Algunos podían pensar que era una locura sinsentido toda aquella basura, pero se equivocan, estaban escribiendo la historia del atentado que ya, gracias a su intervención, entrará en los anales como uno de los grandes misterios sin resolver, como el paradero de Elvis y de Walt Disney.

No se preocupe señor Rajoy, su deseo de pasar a la historia como “un hombre honesto” es sólo cuestión de presupuesto. Hable con los suyos, saben mucho de eso. Periodistas tampoco le faltan, pero yo que usted lo llevaría por la vía que mejor domina y me haría honesto “por decreto”. Así no tendría que debatir ni justificar semejante disparate.

Por otro lado, su deseo es comprensible. Uno siempre aspira a ser el conjunto complementario de lo que en realidad es.

La historia ya no pone a cada uno en su sitio, son otros, son muchos, y disponen de aquello que les proporciona el poder, eso mismo que sacan los neoliberales de España y los españoles para entregárselo a quien corresponda y que haga su trabajo como dios manda. Con sentido común. Esa persona de la que usted me habla. Y tal.

Pida por esa boquita, y si quiere meter en el lote a alguno de sus colaboradores…, no sé…, Luis sé fuerte, o su colega Rato, pues no tiene más que decirlo, seguro que hay ofertas de segunda unidad al cincuenta por ciento.
 
publicado en "Infolibre"