sábado, 18 de marzo de 2017

Vamos!. Una iniciativa para construir solidaridad también en Euskadi

"Desde la consideración de que también en Euskadi Vamos! es una iniciativa necesaria, apostamos por dar pasos, no para sustituir a nada o a nadie en el rico universo de colectivos sociales existentes, sino para colaborar con los que ya se está haciendo o impulsar nuevos campos de trabajo como es todo lo vinculado a la pobreza energética. Y también impulsar la movilización ciudadana como es el caso del próximo 25 de marzo que bajo el lema“nadie sin derechos”, se va a celebrar una jornada de movilizaciones"





Este  domingo día 19 se celebrará en Irún la Iª Asamblea de Vamos!Euskadi. En 2016 surgió a nivel estatal la iniciativa Vamos! Iniciativa vinculada, aunque autónoma, a Podemos. Vamos! busca dar forma con hechos concretos e iniciativas el discurso de cambio y esperanza que supuso para mucha gente la irrupción de Podemos. Vamos! Es una iniciativa que busca desplegar a pie de calle, en cada barrio y en cada pueblo, espacios de participación y acción colectiva que respondan a las necesidades de la gente y de los territorios. Poniendo el acento en el empoderamiento y el protagonismo popular, se pretende hacer de la fraternidad popular una institución social que tienda la mano a los que más lo necesitan.

Si bien es cierto que los “grandes números” dan cierto aire de recuperación económica, es igualmente cierto que mucha gente lo está pasando ciertamente mal. También aquí en Euskadi los efectos de esta ya larga y continuada crisis económica han dejado secuelas evidentes que lejos de recuperarse se cronifican.

Es la propia gente afectada la que va generando redes para afrontar esta situación. En algunos casos redes colectivas como las plataformas antidesahucios , y en otras de redes con personas amigas o familiares. Que no se hayan alcanzado situaciones de desastre social solo es entendible desde el funcionamiento de las citadas redes.

Las instituciones han jugado un cierto papel en la cobertura a las personas afectadas por la crisis, especialmente en el caso de algunos ayuntamientos. Pero lo cierto es que en su inmensa mayoría han apostado por políticas económicas y/o sociales que no han llegado a dar la cobertura necesaria a quién la necesitaba.

En Euskadi algunas cosas se han hecho desde el Gobierno Vasco pero también es cierto que queda la sensación de que en algunos casos hay una distancia entre lo que se legisla y lo que se aplica. Un claro ejemplo es la Renta de Garantía de Ingresos (RGI). Existe y da una importante cobertura, pero a nadie se le escapa que puede y debe ser mejorada en su gestión o que su importe debe ser igual al Salario Mínimo Interprofesional.
En Euskadi también se da el caso en la sanidad de establecer requisitos para el acceso a la sanidad universal a quienes acaban de llegar o políticas de privatización de servicios en los hospitales públicos como denuncian las y los trabajadores de Osakidetza.

Podíamos seguir con cuestiones como las escandalosas cifras de precariedad laboral, accesos desiguales a los servicios sociales según zonas, incluso necesidades alimentarias que se cubren en muchos casos desde el voluntariado y no desde las citadas instituciones. Todo ello dibuja un panorama claramente mejorable a nivel social en lo que desde algunas instancias han denominado “oasis vasco”

Es esta situación la que queremos afrontar y como hacerlo es uno de los objetivos de la asamblea de este domingo 19 Vamos!Euskadi. Desde la consideración de que también aquí es una iniciativa necesaria apostamos por dar pasos, no para sustituir a nada o a nadie en el rico universo de colectivos sociales existentes, sino para colaborar con los que ya se está haciendo o impulsar nuevos campos de trabajo como es todo lo vinculado a la pobreza energética. Y también impulsar la movilización ciudadana como es el caso del próximo 25 de marzo que bajo el lema“nadie sin derechos”, se va a celebrar una jornada de movilizaciones .  Decenas de ciudades en todo el Estado organizarán diferentes actividades ese día. El objetivo principal es reclamar el cumplimiento del artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que engloba una serie de derechos básicos para un “nivel de vida adecuado”. Y todo ello desde un convencimiento que nos mueve: Hacer de la solidaridad y la fraternidad una herramienta de cambio al servicio de quienes peor lo están pasando en nuestra sociedad.